Algo particularmente importante es que volvimos a tocar como en el castillo de Brescia con dos percusionistas y esta vez estaba también Stefano Zeni, nuestro violinista.
Gran energía y grande también la participación física y emotiva del publico que se fue solo después de haber pedido varios bis.
Una noche para anotar en el álbum de los lindos recuerdos…












